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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

LIBERTAD CONDICIONAL (autor: Javier Megino)

En términos genéricos en Cataluña vivimos en una sociedad libre. Aun así, no nos equivoquemos, esta afirmación es válida siempre que no se entre o mencione el debate socio-político.

-Puede que seamos libres, pero si ponemos una pegatina con la “E” (de España) en el coche es bastante posible que tengas que hacer algún parte con la compañía de seguros, porque somos libres pero hasta cierto punto. Lo digo por experiencia.

- Puede que seamos libres, pero si colgamos una bandera nacional en nuestro balcón hay bastantes posibilidades de que también sea necesario contactar con el seguro para arreglar algún acto de vandalismo. También pasé por el aro.

- Puede que seamos libres, pero si buscas un colegio en donde la enseñanza sea bilingüe (siendo equitativo el uso de castellano y catalán), o trilingüe, si incluimos en términos igualitarios al inglés, además de difícil de encontrar un centro de tales características lo que está claro es que te costará una fortuna. Eso sí, como comprobé en su momento sin éxito al no disponer de plazas, muchos de los vehículos usados para llevar a los chavales al cole eran oficiales con el logo de la Generalitat… una clara evidencia de que los padres queremos lo mejor para nuestros hijos.

- Puede que seamos libres, pero si abres un comercio pon en marcha la imaginación para inventar alguna identificación para rotularlo con la que te sientas cómodo, sin que te obligue a pagar una multa por usar la lengua que compartes con 550 millones de humanos.

- Puede que seamos libres, pero si tienes una tienda estás obligado a cerrar el 11 de septiembre y, por el contrario, el 12 de octubre es día de comercios abiertos.

- Puede que seamos libres, pero si vas a la playa puedes encontrarte las farolas decoradas con simbología separatista, como si dicho espacio público fuese un coto privado y no al servicio de toda la sociedad.

- Puede que seamos libres, pero debemos de aguantar decisiones municipales que solo sintonizan con una parte de la población que gobiernan, porque no lo hacen pensando en todo su pueblo sino que tan solo quieren dar cariño a sus palmeros.

- Puede que seamos libres, pero en la televisión de mi comunidad solo hay contenidos para un enfoque de la realidad (la que ni siquiera es real), aunque la totalidad de los contribuyentes deban aportar para financiarla.

- Puede que seamos libres, pero acércate a algún edificio oficial en donde verás que la atención al cliente cada vez es menos respetuosa con el idioma del contribuyente (excepción, y no siempre, para el pago de multas).

- Puede que seamos libres, pero compara una misa en catalán (íntegramente) con las que quedan en castellano (que suelen ser bilingües).

- Puede que seamos libres, pero comenta en una conversación en grupo que ya no eres del Barcelona, que estás contra la politización del deporte, y sencillamente escucha con que apelativos se te cataloga.

Y un largo etcétera.

En definitiva, es cierto, en Cataluña puede que seamos libres pero convendría serlo más.

Por eso, el 27 de septiembre, cuando vuelvas del puente de "La Mercè" intenta llegar con tiempo para acercarte al colegio electoral e ir a votar. No te olvides de este compromiso con la libertad, evitando hacerle el juego al separatismo y su intencionalidad al fijar esa fecha para la convocatoria.

En tu mano está la posibilidad de pedir a los que nos gobiernan que apliquen la legalidad constitucional exigiendo que seamos libres en todos los sentidos, sin que unos lo sean plenamente y otros disfrutemos de una libertad coartada.

Piensa que, sacando al separatismo del poder, además de evitar muchas corruptelas podemos exigir que muchos de los puntos antes citados sean corregidos. Desgraciadamente no todos, porque siempre quedará alguno de ellos supeditado a la educación de las personas y, con todo el fanatismo anti-españolista inculcado en tantos años de impunidad y permisividad, sabemos que la terapia será difícil. Calmar los ánimos de los aleccionados por los medios de comunicación del Régimen, educados bajo preceptos de los gobiernos separatistas, es el verdadero reto de los que seguimos cuerdos y distinguimos la realidad de la ficción.

Conviene que votes a un partido que, con expectativa de presencia en el Parlamento autonómico, esté claramente a favor de la unidad de España y la defensa de tus derechos como ciudadano español que reside en Cataluña. Solo te aconsejamos que tengas clara tu decisión y evites dar apoyo a aquellos partidos que sabes que navegan entre dos aguas o sospeches que, al final, se pueden alinear con el separatismo como sabes que ya ha pasado en alguna ocasión.

Nos merecemos ser verdaderamente libres, amparados y protegidos por la Ley, sin tener que vivir en Libertad Condicional. 

Recuerda: el 27S VOTA POR CATALUÑA y ESPAÑA.


Javier Megino
Secretario General de Espanya i Catalans