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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

El 27S LES HACEMOS UN 69 (autor: Javier Megino)

Nota previa: reconozco que esta opinión tenía previsto lanzarla la semana pasada, pero los últimos sondeos de opinión recibidos me dejaron algo alicaído al ver que el “lado oscuro” se aproximaba, o incluso superaba, sus pretensiones electorales. Una semana después, ¡qué narices!, vamos a seguir confiando en la cordura, la razón, la lógica y el sentido común de los que tenemos derecho a voto y, por ello, mantengo la apuesta que daba contenido al siguiente texto.

Amigos, no lo olvidéis, está en nuestras manos acabar el 27S con la pesadilla.

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Me explicaré oportunamente, evitando que alguno pueda confundirse con el título de cabecera, pero permitirme una reflexión previa al hilo de una conversación reciente con uno de mis asiduos lectores, además de amigo, que me decía que era muy incisivo al escribir y que atacaba mucho al entramado mafioso separatista y que, con ese planteamiento, no iba a ganarme a ninguno de ellos o los indecisos.

Vamos a ver, cuando escribo y aporto mi opinión lo hago pensando en los que se alinean con “Espanya i Catalans” y en su forma de entender la situación sin que, en ningún momento, haya un atisbo de intencionalidad pensando en recauchutar a nadie que esté en el lado equivocado. De hecho, no busco en ningún momento afinidad con quien ningunee su condición de español, que pisotee, queme, silbe o no respete los símbolos que yo siento en lo más profundo de mi corazón. Sencillamente, no creo que merezcan una mínima oportunidad para reconducirse y no me ofrecen ninguna confianza. Si han sido capaces de negar la realidad, en muchos casos renegar de sus raíces y creerse todas las falsedades que les ha inculcado el Régimen y sus acólitos, es innecesario dedicar esfuerzos para algo que no tendrá réditos. Que disfruten de su paranoia.

Bueno, entrando en materia, lanzo mi bonoloto electoral:

En el escrutinio de la noche del 27 hemos de tener la esperanza de que los que se postulan como defensores de la legalidad constitucional, con un mayor o menor énfasis, acaben sumando esa cifra de 69 escaños en el Parlament, dando un portazo definitivo al tema central de nuestro actual gobierno sedicioso, sacándoles del poder y coartando la disponibilidad impune del uso de los fondos públicos a su libre y parcial albedrío. No perdamos de vista que esa cifra, que sería una mayoría suficiente, se puede alcanzar.

Serán necesarias concesiones, puesto que al tercio de escaños (45) que auguro en favor de los dos partidos -centro derecha y centro izquierda- nítidos y fiables en su mensaje unionista como garantes de la aplicabilidad de la Ley, se deberán sumar “medias tintas” para llegar a esa mayoría deseable. Analizaré la jugada a tres semanas vista.

Para empezar, bajo mi punto de vista, la sensatez y valentía demostrada de los que fueron parte del problema hasta que se liberaron del yugo les hace acreedores de un grado de fiabilidad importante. Es más, con los acontecimientos que se van produciendo en el seno del partido que fue su media naranja, deseo que sus expectativas vayan al alza y puedan ser una sorpresa (yo firmaría 8 diputados), máxime cuando muchos de los que convergían en la derecha catalana de toda la vida no comulgan con la apuesta rupturista y/o no se ven cómodos siendo las comparsas de otros que hasta hace poco eran rivales, y menos aún se ven gobernando con el apoyo de los antisistema u okupas.

Luego tenemos aquellos que tienen un discurso aquí y otro en el resto de España (tampoco del todo homogéneo), que han dado pábulo al independentismo en muchos municipios mayoritariamente no desobedientes a la Ley, convirtiéndose en una auténtica interrogante irrespetuosa con sus bases no nacionalistas. Fiabilidad mínima y muchos rencores históricos que pueden llevarse por delante soluciones consensuadas. Es decir, que no está nada claro su posicionamiento y que habrá que considerarlos inocentes mientras no se demuestre lo contrario. Ya veremos por donde salen.

Y acabo con los nuevos, que han unido fuerzas con otros que también dieron cobijo a escenarios defendidos en la lista única, pero que ahora desconocemos si estarán de un lado u otro en balanza que da sentido a esta cita pretenciosamente plebiscitaria. De hecho ya se auguran tensiones internas en el sentido de su posicionamiento final, aunque quitando bustos y proponiendo cambios en ciertos nombres de calles no son nada, pero nada, motivadores.

Yo apuesto por un empate a 16 entre los protagonistas de los dos párrafos anteriores. Por lo que, a la espera  al menos en uno de los dos partidos de un posicionamiento lógico con sus votantes, que si realmente fueran independentistas ya sabrían donde votar, haced números y sale ese 69 que titulaba mi escrito.

Pero seamos previsores e inteligentes y vayamos a lo seguro. ¿Para qué apuestas arriesgadas si el lote de los 45 es el fiable?…

 

Javier Megino
Secretario General de Espanya i Catalans