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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

JUGANDO CON FUEGO (autor: Clemente Polo)

Han pasado casi once meses desde que se celebró la consulta-farsa el 9 de noviembre de 2014 y ERC y la ANC exigieron a Mas convocar elecciones anticipadas en Cataluña, las terceras en menos de cinco años. Si alguien pregunta qué ha hecho por los catalanes el president de los independentistas durante la última legislatura, la respuesta es sencilla: conspirar y conjurarse con Junqueras, presunto líder de la oposición, para torpedear el sistema democrático que ha proporcionado a los españoles el período más largo de libertad, concordia y prosperidad de nuestra agitada y a veces trágica Historia.

Preparativos y encuestas

Desde que “Mentón Altivo” –esta campaña ha puesto de moda hablar y hacer el indio– acordó con “Ojo Extraviado” convocar elecciones autonómicas anticipadas, y ambos jefes decidieron concurrir en la misma lista en julio, toda la maquinaria de la Generalitat de Cataluña, los dos partidos (CDC-ERC) y las organizaciones independentistas (ANC, Omnium Cultural y AMI) se pusieron en marcha para movilizar a sus votantes.

Las calles y plazas de los pueblos y ciudades han estado empapeladas con carteles y pancartas a favor de la independencia y engalanadas con banderas estrelladas durante estos meses, colocadas con la inestimable ayuda de las grúas y los empleados municipales. Había que asegurar un buen resultado en las elecciones municipales y un cartel de completo en la concentración del 11 de septiembre en Barcemberg para impulsar la campaña de las autonómicas. Prácticamente todas las encuestas realizadas en septiembre daban a CDC-ERC una holgada mayoría en escaños (59-67), y hasta una mayoría absoluta si se sumaban los diputados de la CUP –el partido antisistema que aboga por proclamar unilateralmente la independencia y sacar a Cataluña de España y de la UE– .

Resultados del 27-S

Los resultados disponibles con el 97,76% de los votos escrutados indican que a pesar del notable aumento en la participación que se situaría en el 77,3%, la lista de Mas-Junqueras sólo ha obtenido 62 escaños 9 menos que CiU+ERC en 2012 y 10 menos que en 2013–. La CUP, la tercera fuerza independentista, ha logrado 10 escaños –7 más que en 2012–. En el bloque constitucionalista, los cambios más significativos son la pérdida de 4 escaños del PSC y sobre todo de 8 escaños del PP sobre los 20 y 19 que obtuvieron, respectivamente, en 2012, y, por otra parte, el notable salto adelante de Ciudadanos que suma 16 escaños a los 9 que ya tenía y se sitúa con 25 como segunda fuerza política en el Parlament. Estamos ante corrimientos que alteran la relación de fuerzas dentro de cada bloque pero no modifican significativamente las sumas totales. Finalmente, la coalición ‘CatSíqueespot’ pierde 2 escaños de los 13 logrados por ICV-EUiA en 2012.

¿Qué conclusiones podemos extraer de estos resultados? La primera es que las elecciones no han alterado significativamente la relación de fuerzas entre los bloques anticonstitucional y constitucionalista. Los partidos secesionistas con 72 escaños, cuentan con un número de diputados inferior al obtenido en anteriores elecciones –74 y 76 diputados en 2012 y 2010, respectivamente–; además, el porcentaje sobre votos válidos, 47,85%, es inferior al 48,72% alcanzado de 2012. La segunda conclusión es que no hay una mayoría abrumadora de catalanes que apoyen el plan secesionista de Mas-Junqueras+CUP, pues sólo 37 de cada 100 catalanes han respaldado a los tres partidos secesionistas. La tercera conclusión es que, salvo sorpresas, Mas será el ‘nuevo’ presidente del gobierno catalán y Junqueras su lugarteniente, como ya ocurrió en la pasada legislatura. Pronostico también que Mas convencerá a los diputados rupturistas de la CUP de que aguarden hasta las elecciones generales de diciembre para negociar la ruptura con un gobierno español encabezado por el PSOE, más débil y más inclinado a hacer concesiones a los separatistas.

 Algunas lecciones a futuro

Los resultados de las elecciones autonómicas ponen de manifiesto que el plan para desconectar Cataluña de España –iniciado por el defraudador confeso Jordi Pujol i Soley hace 35 años–, ha alcanzado su principal objetivo, a saber, implantar un sólido movimiento nacional independentista (MNI) en gran parte de Cataluña, disciplinado y muy activo, que vota a los partidos secesionistas (CDC-ERC-CUP) que controlan el aparato burocrático, mediático y financiero de la Generalitat. A su vez, la Generalitat realimenta el MNI con el apoyo mediático, logístico y financiero que le presta. De seguir así las cosas una década más, auguro que el MNI se convertirá en una fuerza imparable.

El gobierno español y las instituciones centrales del Estado (ICE) han aceptado incomprensiblemente convertir estas elecciones autonómicas en una ruleta rusa y la probabilidad de acabar con un disparo en la sien será más alta en la próxima cita. Tres cosas deberían tener claro –y no las tienen– el gobierno y español y los pocos partidos con representación en Cortes que todavía aspiran a articular la convivencia entre los españoles. La primera es que cuanto más concesiones hagan al MNI catalán mayores serán su fortaleza y sus demandas.

La segunda es que el gobierno español tiene que exigir sin demora a las administraciones públicas catalanas que cumplan la Constitución, las leyes del Estado y las sentencias de los tribunales. Hoy mismo hemos visto a Borràs, Consejera de Gobernación del gobierno catalán, comparecer ante los medios para informar sobre el desarrollo de la jornada electoral acompañada únicamente por la bandera catalana.

¿Acaso el artículo 4.2 de nuestra Constitución no establece que las banderas y enseñas autonómicas “se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales”? ¿A qué espera el gobierno español para actuar? (En Cataluña, el gobierno de la Generalitat sí actúa contra aquellos establecimientos que no rotulan en catalán o no proporcionan información al consumidor en catalán.) La tercera es que el gobierno español tiene que poner urgentemente en marcha medidas en el ámbito laboral, educativo y cultural para volver a conectar Cataluña con el resto de España. Hace falta que el gobierno español y las ICE se tomen en serio la cuestión catalana. El tiempo apremia.

Clemente Polo Andrés
Responsable del Área de análisis político y económico de "Espanya i Catalans"
(artículo publicado en Expansión el 28 de septiembre de 2015).