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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

DISCURSO CONCENTRACIÓN PLAZA ESPAÑA-BCN 21/02/2016 (autor: Francisco Oya)

Estamos todos aquí porque somos conscientes de un grave riesgo: Cataluña podría quedar dividida en dos mitades irreconciliables. La división existe ya: la famosa fractura social es real, pero no irreparable aun. Ha sido producida por la labor de zapa del separatismo durante los últimos 35 años, en los que se ha ido adoctrinando a las jóvenes generaciones a través de la escuela y los medios de comunicación. Esta siniestra labor ha sido alentada por la pasividad –y en ocasiones, por la complicidad- del Gobierno de la Nación y de los partidos constitucionales.

El separatismo es un movimiento inspirado por una oligarquía que ha creado una estructura clientelar, de tintes mafiosos. Insulta abiertamente a nuestros compatriotas del resto de España, a la vez que exige privilegios al Estado. Y espera capitalizar la natural reacción de hostilidad para presentarla como odio a los catalanes en lugar de lo que es en realidad: rechazo visceral hacia una rancia y odiosa ideología pre-liberal, la cual pretende –en el colmo del cinismo- presentar los privilegios en favor de una élite social como si fueran la esencia de la democracia. ¡Y ello en pleno siglo XXI!

Pero, sobre todo, el separatismo insulta a todos los catalanes:

-Al pretender hacernos perder nuestra condición de ciudadanos para convertirnos en súbditos.

-Al pretender cortar nuestros lazos con España, de la que somos parte constituyente e inseparable, para convertirnos en una triste y resentida taifa.

-Al pretender cortar nuestros lazos con Europa, trabajosamente estrechados en los últimos tiempos, para convertirnos en una sociedad aislada y tercermundista.

-Al pretender que rechacemos el imperio de la Ley, en un estado democrático de derecho, para integrar una patética república bananera de nuevo cuño.

-Al pretender que abominemos de nuestros símbolos para identificarnos con una grotesca estelada, producto perpetrado anteayer por un magín sectario y delirante.

-Al pretender que les sigamos en el fomento del fanatismo, del odio, de la manipulación de la Historia, del adoctrinamiento escolar.

-Al pretender que les aplaudamos por liquidar la libertad de elección de lengua en la enseñanza, arrebatando la patria potestad a los padres.

-Al pretender que les apoyemos en su intento de que la violación de la legalidad por parte de los cargos públicos y el latrocinio continuado desde las instituciones autonómicas queden impunes.

Estas pretensiones son un insulto a nuestra inteligencia y a nuestra dignidad. Nada hace más daño a Cataluña y a todos los catalanes que la insidiosa ideología del separatismo. Por ello, debemos unirnos –por encima de nuestras legítimas diferencias políticas e ideológicas- todos los catalanes de bien, junto con nuestros compatriotas de toda España, para forjar un potente patriotismo cívico. Esta será nuestra arma fundamental en la batalla ineludible para enviar el separatismo –ejerciendo nuestro derecho a la legítima defensa- al lugar de donde nunca debió salir: el basurero de la Historia.

Y para exorcizar este demonio de odio y falsedad que han alimentado irresponsablemente, os invito a gritar conmigo

               ¡¡VIVA ESPAÑA!!

 

Francisco Oya
Responsable de Educación y Derechos Lingüísticos de Espanya i Catalans