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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

DAR UN PASO AL LADO (autor: Clemente Polo)

Artículo publicado en el diario Expansión el 23 de febrero de 2016

Felipe VI y Pedro Sánchez en el palacio de La Zarzuela.

Felipe VI y Pedro Sánchez en el palacio de La Zarzuela.

Al finalizar la segunda ronda de reuniones con Felipe VI, Sánchez aceptó el encargo del Rey de forjar una mayoría parlamentaria para formar gobierno. Sin perder un minuto, el líder actual del PSOE se reunió, primero, con los representantes de algunos partidos menores en el Congreso, y completó la primera ronda de contactos con Rivera, Iglesias y representantes del PNV en el primer fin de semana de febrero. El 8 de febrero, Sánchez hizo públicos dos documentos que incluyen cuarenta propuestas agrupadas en cuatro bloques –Empleo y recuperación económica justa, Pacto por la educación, la ciencia y la cultura; Lucha contra la desigualdad; y Regeneración democrática– para sentar las bases de un gobierno de “progreso y reformista”. En la breve reunión que mantuvo con Rajoy el 12 de febrero, Sánchez volvió a reiterar que lo que al PP le conviene ahora es pasar una temporada regenerándose en la oposición.

Los dilemas de Sánchez

Iglesias comparece en la noche electoral con Podemos tras pasar por el proceso de blanqueado.

Iglesias comparece en la noche electoral con Podemos tras pasar el atril por el proceso de blanqueado.

Casi al mismo tiempo que Sánchez desplegaba sobre el tablero su estrategia negociadora, el CIS publicaba los resultados de una encuesta realizada a principios de enero que indican que Podemos adelantaría al PSOE y se convertiría en la segunda fuerza política en caso de nuevas elecciones. Estos resultados vienen a confirmar el acusado declive del PSOE que no sólo no ha capitalizado el desgaste del gobierno en la pasada legislatura sino que cosechó en las elecciones del 20-D los peores resultados –90 diputados y 47 senadores – desde 1978. A la vista de las negras perspectivas electorales, a Sánchez y a su equipo – cuyo liderazgo cuestionan algunos barones del partido con mando en plaza y bastantes líderes socialistas de la época dorada del partido– sólo le quedaba aferrarse al clavo ardiendo de formar gobierno a toda costa para enmascarar su fracaso.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde en tanto que claro ganador de las elecciones formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Rueda de prensa de Pablo Iglesias en el Congreso en la que se postula como Vicepresidente de Gobierno, rodeado de los Ministros de Podemos.

Rueda de prensa de Pablo Iglesias en el Congreso en la que se postula como Vicepresidente de Gobierno, rodeado por los ministrables de Podemos.

El segundo dilema de Sánchez era decidir si apostaba por intentar formar un gobierno “progresista y reformista” con participación de Ciudadanos, o aceptaba el pacto “exclusivo y excluyente” de Podemos para constituir un gobierno eufemísticamente denominado de “izquierdas y progreso” con respaldo abierto o solapado de algún partido nacional-independentista. De momento, el cuestionado líder del PSOE, ha optado por olvidar los piropos que lanzaba a sus ahora potenciales socios –a Ciudadanos lo llamó “Nuevas Generaciones del PP” y a Podemos “Juventudes comunistas”– y se ha reunido con sus líderes por separado para intentar sellar un pacto imposible. Imposible porque Rivera ya ha dicho que Ciudadanos (40 escaños) no apoyará un gobierno donde esté Podemos, y porque Iglesias ha manifestado que Podemos (69 escaños, sumando 42 de Podemos, 12 de En comú, 9 de Compromís y 6 de En Marea-ANOVA-EU) tampoco apoyará “ni por activa ni por pasiva” un gobierno donde esté Ciudadanos, el partido que representa “la derecha en diferido” y lidera el candidato blanco del IBEX35.

Rivera, Sánchez e Iglesias en campaña.

Rivera, Sánchez e Iglesias en el debate que mantuvieron en la campaña electoral del 20-D.

Sánchez es consciente de que lanzarse a la aventura de conformar un gobierno en el que Iglesias oficiaría de ‘modesto’ y ‘leal’ vicepresidente, con Garzón de ministro de Trabajo y Seguridad Social, y Domenech de ministro de Plurinacionalidad, constituiría un verdadero despropósito. De ahí que Sánchez, cuya situación pese a la euforia del encargo de formar gobierno sigue siendo de extrema debilidad, le haya pedido públicamente a Iglesias que reconsidere su posición excluyente. Iglesias desoirá probablemente su petición porque es Sánchez quien, mal aconsejado y falto de experiencia, se ha subido apresuradamente a una endeble canastilla construida con escasos mimbres para afrontar un viaje tan proceloso por un río infestado de cocodrilos.

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de blanqueado.

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de blanqueado.

Estrategias partidistas o estabilidad institucional

Rivera en el cartel electoral de las elecciones autonómicas de noviembre de 2006.

Rivera en el cartel electoral de las elecciones autonómicas de noviembre de 2006.

¿Qué podemos esperar de las próximas reuniones entre PSOE, Podemos y Ciudadanos antes del desenlace? En el caso de Ciudadanos, quiero pensar que el propósito de Rivera es convencer a Sánchez de que a ninguno de los dos les interesa ir a nuevas elecciones, y que la tozuda aritmética parlamentaria exige contar con el partido que obtuvo 123 escaños en el Congreso y mayoría absoluta en el Senado. Si Iglesias insiste en excluir a Ciudadanos quedará patente que su principal objetivo no es formar un gobierno estable con el PSOE sino arrebatarle su electorado, algo que Iglesias podría conseguir en las próximas elecciones tanto si Sánchez rechaza su propuesta de formar un gobierno progresista y de izquierdas, como si la acepta porque Iglesias lo hará caer en cuanto Sánchez vete cualquiera de sus iniciativas populistas.

Rajoy y Sánchez antes de iniciar el debate, el 15 de diciembre de 2015

Rajoy y Sánchez antes de iniciar el debate, el 15 de diciembre de 2015

Aunque este escenario está hoy más alejado que los anteriores, tampoco puede descartarse completamente que los dos principales partidos, PP y PSOE, antepongan la estabilidad institucional y la importancia de seguir implementando políticas que favorezcan el crecimiento, la creación de empleo y el mantenimiento del estado de bienestar a sus intereses partidistas. No va a resultar fácil recomponer los puentes después de las gruesas descalificaciones que Sánchez y su equipo han dirigido a Rajoy, en particular, y al PP, en general, a cuenta de la corrupción. En descargo de Sánchez hay que decir que, con independencia del grado de implicación de Rajoy en los casos de corrupción que han afectado a militantes del PP en los últimos años, la mayoría de los ciudadanos considera que el máximo responsable del partido no ha actuado con la debida diligencia y contundencia, y que además se equivocó en varias ocasiones al apoyar públicamente a destacados dirigentes del partido cuando existían indicios fundamentados de que no eran precisamente ni inocentes, ni honrados ni ejemplares.

El dilema de Rajoy

Rajoy saluda a Rodríguez Zapatero tras ser invesido Presidente.

Rajoy saluda a Rodríguez Zapatero tras ser invesido Presidente.

La gestión global de los gobiernos presididos por Rajoy durante la última legislatura ha resultado muy beneficiosa para la mayoría de los españoles y creo sinceramente que el presidente todavía en funciones podría aportar experiencia y sensatez al nuevo gobierno. Ahora bien, Rajoy tendría que plantearse la posibilidad de que sean otros dirigentes del PP, que no se han visto salpicados por ninguna de las tramas de corrupción, quienes tomen las riendas del partido. Aunque comprendo el enorme sacrificio personal que supone dar un paso al lado, después de haber lidiado con las peores recesiones económicas y crisis financiera que han padecido nuestra economía y haber obtenido el respaldo de 7,2 millones de españoles, me temo que sólo su renuncia permitiría desbloquear una situación enconada que amenaza con llevarse por delante los avances registrados en los dos últimos años.

Sáenz de Santamaría, Guindos y Catalá

Catalá, Sáenz de Santamaría y Guindos.

Sánchez con Rajoy firmando en La Moncloa el pacto para castigar con cadena perpetua a los terroristas.

Sánchez con Rajoy firmando en La Moncloa el pacto para castigar con cadena perpetua a los terroristas.

En las manos de los dirigentes del PP y del PSOE está alcanzar un gobierno integrado por personas sin tacha, estable y cohesionado, y alejar el peligro de que lleguen al gobierno de España los “niños malcriados” y “jóvenes altaneros”, como Guerra los  calificó acertadamente, que pretenden con su sectarismo frente-populista y su ignorancia atrevida trocear España y acabar con el ‘régimen’ constitucional que ha propiciado la mayor libertad, concordia y prosperidad de nuestra historia. Dios nos libre de la ‘vieja’ política y las más ‘viejas’ recetas de partidos que se autoproclaman ‘nuevos’ y dicen estar al servicio de las clases ‘populares’ cuya representación se arrogan en exclusiva.

Iglesias en campaña antes de blanquear el atril.

Iglesias en campaña antes de blanquear el atril.

Clemente Polo Andrés
Responsable del Área de análisis político y económico de "Espanya i Catalans"