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Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

EL SEÑUELO DEL CAMBIO (autor: Clemente Polo)

Artículo publicado en el diario Expansión el 16-17 de abril de 2016

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso en el Congreso.

El “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso”, firmado por Sánchez y Rivera con aparatosa solemnidad ante las cúpulas de sus grupos parlamentarios en el Congreso, se ha convertido en motivo de inquietud para los ciudadanos que seguimos tomándonos en serio la igualdad de los españoles ante la ley que proclama el artículo 14 de nuestra Constitución. Empezaré por recordar que Ciudadanos nació en julio de 2006 en respuesta a la Propuesta de Reforma del Estatut de Catalunya (PREC) que impulsó el PSC de Maragall desde el gobierno de la Generalitat, alentó el PSOE de Rodríguez Zapatero y aprobó el Parlament de Cataluña con los votos del PSC el 30 de septiembre de 2005.

Maragall y Mas aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut

Maragall y Mas aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Que los actuales dirigentes de Ciudadanos se hayan avenido a firmar un pacto con los dirigentes del PSOE-PSC constituye un nuevo bandazo en la breve y errática historia del partido. Más allá de la inexperiencia y la puerilidad que denota incluir nada menos que 200 propuestas para reformar las instituciones y modernizar la economía, lo más preocupante es que hayan cerrado un acuerdo con dos partidos que pretenden reformar la Constitución española para reconocer la singularidad nacional de Cataluña, blindar como mínimo las competencias educativas y culturales de la Generalitat, y establecer un modelo asimétrico de financiación para favorecer a los ciudadanos de una de las Comunidades más ricas de España, privilegio más propio de las confederaciones de reinos del Antiguo Régimen que de un Estado, no ya socialdemócrata, sino sencillamente moderno.

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito.

Extraño hermanamiento

Montilla llama a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional.

Montilla llama ‘indignado’ a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional en julio de 2010.

Empezaré llamando la atención sobre la inexplicable asimetría que rige las relaciones entre PSOE y PSC. Aunque los líderes del PSC, partido ‘hermano’ pero completamente independiente, forman parte de la Comisión Ejecutiva y del Comité Federal del PSOE, ningún miembro de otras federaciones del PSOE forma parte de los órganos de gobierno del PSC que puede adoptar decisiones con completa autonomía. Si bien esta situación ha causado numerosas fricciones entre ambos partidos, ni la dirección ni los barones socialistas del resto de España se han decidido a poner remedio al asunto. Conviene también aclarar cuál ha sido la posición del PSC en relación al encaje de Cataluña en España. No conformes con haber aprobado junto a partidos independentistas el PREC que reconocía “la vocación y el derecho de los ciudadanos de Cataluña de determinar libremente su futuro como pueblo”, un ‘indignado’ president Montilla llamaba a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional en julio de 2010.

Pujol con sus hijastros putativos

Montilla con el defraudador Pujol y el descamisado Maragall en la manifestación convocada por el president Montilla contra la sentencia del TC sobre el Estatut en 2010. En segundo plano Álvarez actual secretario general de UGT.

Chacón fue la única diputada del PSC que se abstuvo en la votación de las dos resoluciones a favor del derecho a decidir presentadas por CDC e IU en nombre de ICV-EUiA.

Chacón fue la única diputada del PSC que se abstuvo en la votación de las dos resoluciones a favor del derecho a decidir presentadas por CDC e IU en nombre de ICV-EUiA.

El PSC completó la faena absteniéndose cuando se votó la resolución 742/IX (27 septiembre de 2012) en la que el Parlament de Cataluña en la que, tras congratularse del éxito de la manifestación celebrada el 11 de septiembre con el lema “Cataluña nuevo estado de Europa”, manifestaba abiertamente que “Cataluña tiene que iniciar una nueva etapa basada en el derecho a decidir” para que “el pueblo catalán pueda decidir democráticamente y libremente su futuro colectivo”. Consecuentemente, el PSC incluía el ‘derecho a decidir’ en su programa de las elecciones autonómicas del 25 de noviembre de 2012. Asimismo, 13 de los 14 diputados del PSC votaron a favor de sendas resoluciones a favor del ‘derecho a decidir’ presentadas por CDC e IU (en nombre de ICV-EUiA) en el Congreso el 27 de febrero de 2013 y los diputados del PSC en Parlament se sumaban a los de CDC, ERC, ICV-EUiA y la CUP para crear la comisión del ‘derecho a decidir’ en abril de 2013.De hecho, el PSC no eliminó el supuesto ‘derecho’ de su programa electoral hasta julio de 2015, circunstancia que no le ha impedido continuar gobernando con partidos independentistas en algunos municipios catalanes y votar resoluciones a favor de sumarse a la AMI.

Pareja de conveniencia

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

A pesar de la trayectoria del PSC, no me ha sorprendido que Ciudadanos se aviniera a cerrar un acuerdo con tanta facilidad con el PSOE-PSC. A Sánchez e Iceta, tras obtener los peores resultados del PSOE (82 diputados y 47 senadores) y PSC (8 diputados y 0 senadores) desde el inicio de la democracia, el apoyo de los 40 diputados de Ciudadanos era la única vía para llegar a la sesión de investidura con más apoyos que Rajoy en el Congreso. Y Rivera necesitaba también aprovechar la sesión de investidura para reforzar su imagen de persona dialogante y quitarse de encima el sambenito de representar a las Nuevas Generaciones del PP que Sánchez le había colgado durante la campaña. Rivera no dudó en coger al vuelo la oportunidad de presentarse como el artífice de un gran acuerdo para modernizar España y asestar de paso algunos golpes bajos a Rajoy y a su gobierno en funciones, a cuenta de la corrupción y falta de iniciativa.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que, por arte de birlibirloque, ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Equipos negociadores de Ciudadanos y PSOE.

Equipos negociadores de Ciudadanos y PSOE.

Esta nueva reencarnación de Ciudadanos, presto a gobernar con dos partidos federalistas, encaja con la ‘solución’ de la cuestión catalana que propugnaba uno de sus dirigentes actuales más destacados en el artículo que publicó El Mundo en octubre 2014: reformar la Constitución para reconocer la identidad nacional de Cataluña y considerarla una nación; blindar las competencias de la Generalitat en educación y cultura, dando por buena la inmersión lingüística que el PSC impulsó y ha defendido siempre junto a los partidos independentistas; y, en fin, establecer un nuevo modelo de financiación más favorable para Cataluña. Esto era la posición de Garicano y no hay razones para pensar que su incorporación al comité ejecutivo de Ciudadanos unos meses después haya cambiado sus sólidas convicciones.

El Parlament aprueba la ley de consultas con los votos del PSC el 19 de septiembre de 2014 . La ley se utilizó para dar cobertura a la consulta del 9N.

El Parlament aprueba la ley de consultas con los votos a favor del PSC el 19 de septiembre de 2014 . La ley se utilizó para intentar dar cobertura legal a la consulta del 9N.

Una cáscara hueca

Maragall con Zapatero al presentar el proyecto de Estatut en el Congreso

Maragall respaldado por Zapatero en la presentación de la Propuesta de Reforma de Estatut de Cataluña en el Congreso.

No tengo ninguna duda de que el acuerdo firmado por el PSOE-PSC y Ciudadanos es un mero brindis al sol. Su carácter ficticio queda claramente expuesto cuando se constata que los tres partidos cuentan para llevar a cabo reformas de calado, incluidas cambios en la Constitución que requieren mayorías cualificadas en ambas cámaras, con 130 de 350 diputados y 47 senadores de 208. A los españoles preocupados por la predisposición del PSOE-PSC a pactar con partidos independentistas –lo hicieron Zapatero, Maragall, Montilla, Navarro e Iceta entre 2003 y 2015–, la mayoría absoluta del PP en el Senado constituye la única garantía de que si Sánchez llega a La Moncloa podrán bloquearse aquellas reformas que pongan en riesgo la igualdad de los españoles ante la ley.

Maragall con Zapatero haciendo de Don Tancredo en el balcón del Palau de la Generalitat, y un sonrientes Carod-Rovira (ERC).

Maragall con Zapatero, haciendo de Don Tancredo. en el balcón del Palau de la Generalitat, y un entusiasmado Carod-Rovira (ERC).

Salgado, Sevilla y Solbes con otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

Salgado, Sevilla y Solbes con otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

En sus aspectos económicos, el acuerdo plantea alcanzar objetivos tan deseables como “un nuevo modelo de crecimiento inclusivo, medioambientalmente sostenible y fundamentado en la productividad, la estabilidad presupuestaria y un sistema fiscal justo y suficiente” con “empleo estable y de calidad” que permita “reducir las desigualdades sociales, combatiendo la pobreza y fortaleciendo los sistemas de protección social del Estado del Bienestar” y un sistema educativo que garantice “la igualdad de oportunidades”. Nadie puede estar en contra de semejante expresión de buenos deseos pero gobernar es algo más complicado que formularlos. Al escuchar a Rivera alardear de las 200 medidas que incluye el pacto para modernizar el país, me acuerdo de las 100 que propuso Solbes para ‘dinamizar’ nuestra economía en 2005, o el plan de Salgado para cambiar el ‘modelo de crecimiento’ en 2009.

Salgado con el vicepresidente Blanco y el ministro Sebastián.

Salgado con el vicepresidente Blanco y el ministro Sebastián.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Me resisto a achacar a la ingenuidad el intento de presentar como novedoso un paquete de medidas elaborado por dirigentes del PSOE –Serrano, Sevilla y Hernando– con dilatada experiencia en los gobiernos de González y Zapatero. Si tan sencillo resultara transformar el modelo productivo, las relaciones laborales, acabar con la desigualdad o impulsar la ciencia, la educación y la cultura, no alcanzo a comprender por qué no lo hicieron cuando gobernaban, ni cómo la incorporación de los inexperimentados dirigentes de Ciudadanos va a obrar ahora el milagro. Si de verdad pretenden PSOE-PSC y Ciudadanos reformar la Constitución, establecer un nuevo marco de relaciones laborales o alcanzar un consenso amplio en educación, lo primero que deberían hacer es sentarse a hablar con el partido que ganó las elecciones en lugar de pretender mandarlo a la oposición. Claro que eso significaría reconocer que Sánchez y Rivera llevan mes y medio engañando a los españoles con el señuelo del cambio y frenando la recuperación económica.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016 donde reiteró por enésima vez su oferta de crear un gobierno sólido y estable con el PSOE para consolidar la recuperacion económica.

Clemente Polo Andrés
Responsable del Área de análisis político y económico de "Espanya i Catalans"