Logo

Movimiento Cívico d'Espanya i Catalans     

¿NOS LO JUGAMOS A PENALTIS? (autor: Javier Megino)

Siempre me ha parecido un despropósito que un equipo, en cualquier deporte, se haga con un título tras algo tan aleatorio como el lanzamiento de penaltis.

 

Cierto es, por poner un ejemplo, que la etapa dorada del fútbol español comenzó en una Eurocopa tras eliminar a Italia con ellos. Pero, lo que ha sido una década de éxitos, se podría haber visto truncado si a la pelotita no le hubiese dado por entrar en aquel momento de la verdad. De hecho, tras toda una fase continental de clasificación, más los partidos de grupo en la fase final, la eliminatoria de octavos, de cuartos, las semifinales y una final, un equipo puede quedar apeado de la competición en los cruces a “cara y cruz” o, por el contrario, acabar levantando la copa en virtud de la lotería de esos lanzamientos que llaman “pena máxima”.

 

Dejando el fútbol para entrar en la política, algo que se interrelaciona en exceso últimamente en Cataluña, se me hace curioso ver como los convocantes de estas plebiscitarias elecciones del 27S han ido modulando su discurso, pasando de un escenario de planteamiento de horizontes tenebrosos en el hipotético caso de una victoria con holgura, a matizar que se lo plantearían si ganaban con cierto margen para, últimamente, admitir que pueden llegar a declarar la independencia, sí, leen bien, la independencia, ganando por un escaño. Es decir, ganando por penaltis tras hacer veinte tandas de desempate y, por cierto, con el árbitro (la ley electoral catalana) muy casera.

 

De verdad que creo que aquí hay gato encerrado. Siempre he pensado que el interés real tras todo esto era lograr impunidad, o inflar el ego con una sobredosis de caudillismo, pero ahora creo que la pipa de la paz en la que fumaron los integrantes de la candidatura única separatista debía contener algún alucinógeno que altera la comprensión y la visión de la realidad.

 

Sea cual fuere el diagnóstico, a todo este enjambre de iluminados lo que les conviene es que se les aplique sin paliativos, sin revisiones, sin repeticiones por movimiento del portero lo que los comentaristas califican como “pena máxima”, metiéndoles una goleada.

 

Por eso, el 27S todos debemos personarnos en el punto de penalti y meterle un gol al separatismo, dando igual si apuntamos al palo de la derecha, al palo de la izquierda, metemos un obus por el centro o buscamos una cruceta. Es nuestra oportunidad de ganar la eliminatoria y pasar de ronda para centrarnos, de una vez por todas, en lo que de verdad preocupa e interesa a la ciudadanía.

 

Javier Megino

Secretario General de Espanya i Catalans